jueves, 27 de diciembre de 2012

La Divina Comedia


Retrato de Dante Alighieri, la ciudad de Florence y la alegoría de la Divina Comedia de Domenico di Michelino (1465)
El poeta, que muestra su obra abierta, está delante del paisaje simbólico de la Divina Comedia: a la izquierda, el infierno, al fondo el paraíso, al que conducen los siete círculos del purgatorio; a la derecha, la ciudad de Florencia.


La Divina Comedia ha sido estudiada, desde su aparición hasta nuestros días, por literatos, teólogos, filólogos y otros especialistas. A parte de la belleza cristalina de su musicalidad y de la profunda humanidad de sus personajes e historias, marca la consagración de la lengua toscana (origen del italiano moderno) como lengua literaria y, además, resume la visión del mundo y la sabiduría de la Edad Media.



Discovery Channel - La divina comedia; El infierno de Dante



lunes, 24 de diciembre de 2012

EL DECÁLOGO DEL LECTOR. Daniel Pennac

...Por lo tanto, para animar a leer lo primero que hay que dejar claro es que tenemos el derecho de leer a nuestro entero gusto. Además, también queda claro que para leer bien a los clásicos y disfrutarlos plenamente, antes hay que leer muchas otras cosas más sencillas que nos vayan abriendo el apetito y la mente. Así, más tarde, ya formados como lectores con criterio, nos darán rabia las lecturas apresuradas y superficiales, nos sublevaremos ante los textos mal escritos y no permitiremos que nos engañen con mala literatura, con historias planas y huecas que no nos aportan nada significativo, ni siquiera auténtica y gozosa satisfacción...
Daniel Pennac (1992). Como una novela. Barcelona: Anagrama, 1993. Traducción de Joaquín Jordà.

LO CORRECTO


domingo, 2 de diciembre de 2012

NO ME GUSTA LEER!! :(


Hoy recordé una imagen que en su momento me hizo reflexionar pero después  la deje en el olvido; como a muchos de los libros que empiezo  a leer y nunca termino.

No se porque, pero no me gusta leer, no tengo el habito de la lectura, lo intento, pero siempre digo mas tarde , mañana, en la noche o mejor el lunes ...
Siempre tengo una excusa; estoy cansada, ese tema no me gusta, tengo que estudiar,  no tengo tiempo, tengo que trabajar, siempre son una y mil objeciones .

Pero a la hora de cumplir  mi deber como estudiante, es donde caigo en cuenta de  su importancia, por que cuando quiero escribir no encuentro la palabras suficientes y apropiadas para expresar lo que pienso, y es entonces donde suelo pedir ayuda a mi mano derecha, a  quien siempre esta junto a mi, y quien siempre de una manera sutil me dice..." si ves la importancia de leer, coge tan solo uno y léelo", o burlándose recordando aquella frase burlesca de Edilberto "Beto" Reyes, personaje de la telenovela colombiana del 2005, que decía  "hay que leer". Es ella   que como  madre poco alcahuete  dice : "hazlo es tu responsabilidad" y que luego mas tarde echa un vistazo a lo que hice y dice "si ves,  si se puede". 

Pero no solo cuando debo escribir, sino también, cuando estoy junto a un grupo de amigos o  a un  imponente docente, donde el tema de conversación son grandes libros , grandes autores, grandes clásicos del séptimo arte, y yo ahí en medio de tantos conocimientos y sabiduría, junto a mi silencio somos los que mas participamos, pes  nuestras  ganas de  opinar  y hacer una critica se ven apagadas por nuestra ignorancia.

martes, 13 de noviembre de 2012

LA CEGUERA...

Hay quienes solemos usar un par de lentes, gafas, anteojos, otros lentes de contacto, otros suelen usar un bastón como guía y otros tantos, muy pocos, no usan nada; todos con el fin de mejorar la visión.  Pero, ¿Cual visión? A veces solo necesitamos los ojos del alma, a veces sin tener a nuestro favor la paleta de colores completa, vemos las cosas desde otro punto, así como a blanco y negro un can observa,  un daltónico tiene la dificultad de distinguir los matices del rojo y el verde, es Borges quien desde su mundo indefinido distingue el amarillo, azul , y el verde que en ocasiones se tornan diferentes pues entre ellos se mezclan, hace de su conferencia (La Ceguera) un mundo full color, lleno de los matices necesarios para contarnos como  desde su modesta ceguera, como él dice, tiene su memoria llena de poesía, de versos elegíacos, épicos y anglosajones, de recuerdos, de lecturas, amigos, anécdotas que hacen gala de su gran amor por la lectura, de la cual no solo aprendió diferentes idiomas (alemán, inglés, francés, islandés), conoció diferentes lugares, sino también adquirió su fama.


Esta conferencia se puede tomar como una autobiografía de Borges, puesto que en ella nos muestra con humildad y modestia como fue su aprendizaje  desde su niñez hasta en el momento que empieza perder su visión, aprendizaje que allí no acaba, puesto que continúa con el reemplazo del mundo visible por el mundo auditivo, del cual se siente orgulloso pues deja atrás el mundo de las apariencias.

“Ser ciego tiene sus ventajas. Yo le debo a la sombra algunos dones: le debo el anglosajón, mi escaso conocimiento del islandés, el goce de tantas líneas, de tantos versos, de tantos poemas, y de haber escrito otro libro, titulado con cierta falsedad, con cierta jactancia, Elogio de la sombra”.





ELOGIO DE LA SOMBRA

La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) 
puede ser el tiempo de nuestra dicha. 
El animal ha muerto o casi ha muerto. 
Quedan el hombre y su alma. 
Vivo entre formas luminosas y vagas 
que no son aún la tiniebla. 
Buenos Aires, 
que antes se desgarraba en arrabales 
hacia la llanura incesante, 
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro, 
las borrosas calles del Once 
y las precarias casas viejas 
que aún llamamos el Sur. 
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas; 
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar; 
el tiempo ha sido mi Demócrito. 
Esta penumbra es lenta y no duele; 
fluye por un manso declive 
y se parece a la eternidad. 
Mis amigos no tienen cara, 
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años, 
las esquinas pueden ser otras, 
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme, 
pero es una dulzura, un regreso. 
De las generaciones de los textos que hay en la tierra 
sólo habré leído unos pocos, 
los que sigo leyendo en la memoria, 
leyendo y transformando. 
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte, 
convergen los caminos que me han traído 
a mi secreto centro. 
Esos caminos fueron ecos y pasos, 
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones, 
días y noches, 
entresueños y sueños, 
cada ínfimo instante del ayer 
y de los ayeres del mundo, 
la firme espada del danés y la luna del persa, 
los actos de los muertos, 
el compartido amor, las palabras, 
Emerson y la nieve y tantas cosas. 
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro, 
a mi álgebra y mi clave, 
a mi espejo. 
Pronto sabré quién soy.


“Dicen que soy un gran escritor. Agradezco esa curiosa opinión, pero no la comparto. El día de mañana, algunos lúcidos la refutarán fácilmente y me tildarán de impostor o chapucero o de ambas cosas a la vez”. Borges.


http://oyeborges.blogspot.com/search/label/Borges%20y%20la%20Ceguera